Como cada lluvia las calles de tierra se vuelven intransitables

A raíz de las intensas lluvias numerosas calles de los barrios costeros se encuentran intransitables. Como en cada lluvia, dejan al descubierto la falta de mantenimiento y mejoras.


Como una postal habitual, los milímetros caídos volvieron a ocasionar problemas a los vecinos de los distritos costeros con calles de tierra intrnsitables. Este reclamo constante supera muchas veces la capacidad de los gobiernos locales para dar respuestas.

Como cada lluvia, sobrevino la conversión de las calles en lagunas y lodazales intransitables, con lo cual los vecinos se ven impedidos de transitar con vehículos desde sus casa al trabajo. A pesar de los reiterados pedidos, los trabajos realizados por personal municipal claramente es insuficientes.

Los trabajos en los barrios periféricos se hacen esperar y, cuando se realizan, muchas veces no tienen la efectividad deseada: imponentes lagunas se forman en algunas esquinas y las calles parecen arenas movedizas, que devoran autos, bicicletas y cualquier cosa que intente atravesarlas.