Barrio El Pozo reclama mejoras

Hay 16 contenedores para depositar los residuos domiciliarios de todo el barrio. Siguen los problemas con el servicio de la Línea 2 y de “convivencia” con el asentamiento ubicado sobre la playa.


En la esquina de J. Busaniche y Alejandro Greca, en El Pozo, un hombre escarba y saca restos de los restos, depositados en un contenedor que rebasa de bolsas. Los coloca en un carro y se va. Revolotean moscas gigantes, verdes brillantes y pesadas. En el superpoblado barrio hay en total 16 contenedores que, según la Municipalidad, la empresa recolectora Cliba vacía diariamente. Además, dos personas levantan las bolsas dispersas por las calles. Para los vecinos dicho servicio no se cumple, y por lo que es posible ver, tampoco es suficiente, ya que en los contenedores es donde se arrojan los residuos domiciliarios que producen los 14.000 habitantes del complejo habitacional compuesto por 14 torres y casas. A eso se le suma el cirujeo, agravando el cuadro. El Pozo tiene hoy prácticamente la misma cantidad de habitantes que San José del Rincón, que fue declarada ciudad en 2013. Es un barrio que “vive” como si efectivamente fuera una ciudad, en la que la prestación de los servicios “quedó chica”.

Juan Peres y Orlando Gauna integran la Asociación de Vecinos Autoconvocados del barrio. Un grupo independiente de la vecinal, a cargo de Estela Santa Cruz, con quien no tienen una “relación cordial” de buenos vecinos, según indicaron. Desde hace tiempo, los autoconvocados vienen presentando notas al Municipio, en las que reclaman mayor atención y mejoras en la prestación de los servicios públicos. Particularmente en la recolección de los residuos y en el transporte público, que presta la Línea 2. “Pasan meses y siguen las mismas condiciones. Se ha degradado nuestra calidad de vida. La basura es un problema grave, vivimos entre las bolsas, el olor es insoportable. Si bien el servicio es malo, los vecinos tampoco colaboran”, remarcó Peres.

Respecto de la Línea 2, los vecinos aseguraron que “trastorna” a los vecinos. “Los coches llegan llenos, entonces la gente llega tarde a trabajar, y lo mismo sucede con los chicos al colegio. Pero evidentemente, después de todos los reclamos que hicimos, no le importa a nadie”, lamentó Gauna.

Problemas de convivencia

Barrio El Pozo está incluido en el proyecto de conformación de consorcios en complejos Fonavi, dentro del Programa Provincial Esfuerzo Compartido Para el Mejoramiento Barrial. Una oportunidad para que los mismos vecinos trabajen en el fortalecimiento de los vínculos en pos de cuidar y mejorar el lugar que habitan. Representan también una oportunidad de gestionar ante los gobiernos. Pero así como la iniciativa dio buenos resultados en Las Flores o Acería, en El Pozo se está disolviendo.

“Cuando empezamos a trabajar, hace tres años conformamos el consorcio con 5 miembros. Hoy quedamos dos”, dijo José Luis Hernández de la Torre 12, para demostrar la falta de interés de parte de los mismos vecinos. Según mencionó, hay 8 consorcios conformados en las 14 torres. “Falta interés y participación en todas las torres”, afirmó Hernández.

Para la presidenta de la vecinal, Estela Santa Cruz, la organización de los consorcios “vino bien”, aunque reconoció que “es poca la gente que paga las expensas”.

Además de los problemas entre los vecinos del barrio, también hay serios cruces con los habitantes del asentamiento que se formó sobre la playa. En el extremo norte, precisamente, levantaron una importante cantidad de ranchos en los que viven familias dedicadas al cirujeo.

“Pedimos que intervengan en el asentamiento del fondo y tampoco. Pero hay un grupo, ‘El Pozillo’ que alienta a que se queden ahí. Pero esa gente nos trae muchos problemas al barrio: cascotean a los colectivos, cobran peaje, así que la gente ya no usan la playa. Además escuchan música a alto volumen y sacan las bolsas de los contenedores y desparraman la basura”, advirtió Peres.

Recorrido

El año pasado, la Municipalidad dispuso una modificación en el recorrido que realizaba la Línea 2. Se transformó en una línea metropolitana y extendieron el recorrido hasta la ciudad de Rincón. Esto trajo serios inconvenientes a los habitantes de barrio El Pozo. Es que hasta ahí, los coches llegan llenos y se generan largas demoras en el recorrido. Hubo marchas y presentación de petitorios ante la Municipalidad y el Concejo por parte de los vecinos, pero no lograron restituir el antiguo servicio.
Fuente: SM