Vecinos denuncian que se inundan junto a la Ruta 1

La ampliación de la calzada por la obra de la autovía rellenó zanjas y áreas que funcionaban como reservorios y en algunos lugares se acumula mucha agua de lluvia. Los vecinos piden que se analice la situación hídrica y se agreguen desagües.

Oscar Signe, presidente de la vecinal Colastiné Norte, detiene cada camioneta de Vial Agro que pasa frente a su taller. A los ingenieros de la empresa que ejecuta la obra de la autovía les reclama que limpien los desagües —que todavía se están construyendo— porque están llenos de arena, escombros y restos de madera.

El domingo a la noche se volvió a inundar su taller y tuvo que colocar bolsas de arena en la puerta de su casa para que no ingrese el agua. Desesperado al ver que los milímetros se acumulaban, agarró una pala e intento limpiar el desagüe entubado en la zona de El Lele, pero al ingresar a la alcantarilla que cruza la ruta 1 descubrió que estaba tapada por arena y restos de la obra.

“Ya no sé que más hacer. En marzo casi no pude trabajar porque el taller quedó hecho un desastre y ahora de vuelta me inundé. La obra avanzó sobre zonas que eran reservorios y los nuevos desagües son más altos que los terrenos y no captan el agua de lluvia. Además, en la Costa los desagües entubados son un problema”, advierte Signe, en diálogo con El Litoral.

Como mínimo, hay dos sectores que tienen problemas con lluvias que superen los 50 milímetros. Uno es el tramo que va de Las Casuarinas a El Lele en Colastiné Norte y el otro está en la zona del camping de la Uatre (ex Viales) en Villa California, donde El Litoral vio a los vecinos limpiar la zanja en los diluvios consecutivos de marzo.

El hecho de que sea entubado, además, genera preocupación en los vecinos, que por experiencia saben que se tapan con facilidad en la Costa

El desagüe que se construye en la zona de El Lele es probable que funcione para captar el agua que escurre de la calzada de la ruta, pero al estar más alto que los terrenos se necesitarán zanjas complementarias que capten los excedentes pluviales que antes iban a los reservorios y zanjas que ocupó la ampliación de la ruta.

El hecho de que sea entubado, además, genera preocupación en los vecinos, que por experiencia saben que se tapan con facilidad en la Costa —sobre todo cuando falta mantenimiento— por la acumulación de materiales suelos característicos de la zona, como la arena, las ramas de los árboles y las hojas (y también basura). Habrá que ver si esta situación es diferente con la nueva autovía ya operativa.

Es comprensible que el contexto de obra genere dificultades, pero sería toda una paradoja que la autovía, que estuvo años demorada por el análisis de la cuestión hídrica, termine generando problemas por acumulación de agua a los vecinos que viven junto a ella.