Rincón: Una vecina contó los disturbios pos clásico

Así lo contó Vivian Carina Haiek: Quería contarles que lo que hoy tendría que haber sido una fiesta en unos momentos se inundo de violencia, el hecho ocurrió luego de que los hinchas de Unión, descendieron del ómnibus unas cuadras antes de donde se encontraba la parcialidad sabalera que con bombos y cánticos se amontonaron para recibir a los unionistas que se desplazaban sobre las arteria principal de nuestra localidad, debido a que las autoridades policiales impidieran el ingreso del colectivo que trasladaba a estos y el cual quedó estacionado sobre calle San Martín y Segui, los simpatizantes que debieron descender allí, también eufóricos por el encuentro con la hinchada colonista marcharon rápidamente a la tradicional esquina de calle Santa Rosa donde siempre se dan cita ambos equipos, ya sea para celebrar o para reunirse para partir rumbo a la cancha.

El hecho fue que un simpatizante de Unión arrojó un ladrillazo a los de Colón impactando en uno de los que allí estaban y estos le respondieron con una lluvia de proyectiles incluyendo botellas de vidrios, a todo esto, familias enteras estaban en la celebración, en las veredas e inclusive autos estacionados que allí se encontraban sufrieron algún daño, fue todo en cuestión de segundos, pero causo pánico corridas y miedo.

¿Qué pretendía este mal llamado HINCHA DE UNIÓN ?, que otra vez fuéramos tapas de los diarios, y a los demás COLONISTAS era necesario vivir esto, no se dan cuenta que estábamos felices en la esquina, con niños jóvenes y ancianos que esperábamos el arribo de los tatengues para juntos festejar, cargarnos y después regresar a casa.

Después de unos instantes surgió un rápido operativo policial, lo cual disipo a los violentos, muchas patrullas arribaron al lugar y ambas parcialidades continuaron el festejo.


GENTE esta vez la policía estaba y se quedaron apostado hasta que culmino la celebración, así mismo hay que destacar que durante toda la tarde un agente de transito de la municipalidad de nuestra ciudad estuvo en la esquina anterior desviando a los vehículos para resguardo de todos.

"No nos dejemos llevar por la violencia. Hay que tener como ejemplo las cosas buenas como el placer por el deporte. La paz, el compromiso por el otro. Me parece que esto fue vergonzoso. El deporte tiene que ser alegría, no miedo y un partido de fútbol no nos deja de hacernos vecinos, amigos, o familia.