Los ex jefes de la Unidad Regional I de policía vinculados a un supuesto golpe al narcotráfico que terminó siendo un montaje publicitario de la fuerza, volverán a ser investigados ya que la Cámara Federal de Rosario revocó el sobreseimiento dictado por el juez Reinaldo Rodríguez.
La medida alcanza a los oficiales Sergio Vergara y Sergio Fernández, ex jefe y subjefe en el departamento La Capital, quienes habían sido sobreseídos en la pesquisa por el hallazgo de un contenedor cargado con más 1.600 kilos de marihuana en la localidad costera de Arroyo Leyes en noviembre de 2014.
El fallo trascendió el miércoles y fue dado a conocer ayer por el diario Rosaio/12. El mismo sostiene que la Cámara revocó “por unanimidad” el sobreseimiento de ambos comisarios y uno de los camaristas, Fernando Barbará, propuso que sea la misma Cámara la que resuelva la situación procesal de los policías “porque en la causa hay pruebas que resultarían bastantes para procesarlos”. Sin embargo los otros integrantes de la Sala, Eleonora Pelozzi y Carlos Carrillo, sólo revocaron el sobreseimiento, por lo que ahora el mismo juez Reinaldo Rodríguez será quien defina la situación procesal de ambos policías. Y en su voto, Carrillo dijo que “la supuesta certeza” que invocó el magistrado de Santa Fe para desvincular a los jefes “es inexistente”.
El caso. La madrugada del 2 de noviembre de 2014 efectivos de la Unidad Regional I hallaron abandonado en un camino rural de la localidad costera de Arroyo Leyes un camión Fiat Iveco con semirremolque cargado con un contenedor. A partir de un aviso a la subcomisaría 20ª varios agentes llegaron a inspeccionar el vehículo y no hallaron personas. Pero había una escalera apoyada contra el contenedor y al subirse detectaron en el techo una puerta-trampa donde había 62 bolsas de consorcio y en cada una de ellas panes de marihuana que pesaron 1.682 kilos.
Ante eso la Secretaría de Control de las Fuerzas de Seguridad inició una pesquisa para supervisar la actuación de todo el personal que intervino en el hecho y en diciembre de 2014 separó de sus cargos al comisario Sergio Vergara y al subcomisario Sergio Fernández, después procesados por la Justicia.
Un mes más tarde, y después de que la investigación dejara al desnudo que el supuesto “golpe al narcotráfico” era “una puesta en escena” de la policía y que parte de esa droga había sido sacada del lugar por un camión de menor porte y un utilitario, el fiscal Walter Rodríguez dispuso el procesamiento de Vergara y Fernández por abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público y por realizar una pesquisa paralela a espalda de la Fiscalía y del propio juez para salvar su responsabilidad en la causa.
En la causa hubo otros nueve policías involucrados por sus responsabilidades en distintos niveles de la maniobra.
Revisión. El procesamiento de los jefes fue apelado y el caso llegó a la Sala A de la Cámara Federal de Rosario. En su voto, la jueza Pelozzi coincidió con el fiscal que la decisión del magistrado de primera instancia de desvincular a Vergara y Fernández de la causa era infundado. “Esta resolución exige un grado de plena certeza que no se verifica en este caso”, afirmó. “Así las cosas (dijo) se puede afirmar con el grado probable que se exige en esta etapa que Vergara y Fernández habían tenido conocimiento de las irregularidades cometidas en el procedimiento” y “pese a ello no las comunicaron al fiscal ni al juez interviniente, pero dispusieron medidas internas al margen de toda dirección judicial, en violación” a la ley. “Tal situación” obliga a revocar el sobreseimiento de ambos.
En su voto, el juez Barbará coincidió que correspondía revocar los sobreseimientos pero consideró que los argumentos esgrimidos por Pelozzi “resultarían bastantes como para procesarlos”.
Y el tercer camarista compartió el criterio de sus colegas y manifestó que “la certidumbre que es requisito imprescindible” para fundar un fallo de esa naturaleza “es inexistente”. Finalmente, el juez Carrillo planteó la “particular preocupación” de la Cámara por esta causa que investiga “gravísimos delitos posiblemente realizados o cuanto menos encubiertos por los más importantes niveles” de la policía. Y advirtió “una grave confusión generalizada entre el plano reglamentario regido por relaciones jerárquicas de mando y comportamientos que son indisimulablemente delictivos (como permitir que personas detenidas in fraganti sean irregularmente liberadas con parte de las sustancias prohibidas encontradas) y otras que sugieren cierto grado de habitualidad en tales actitudes, todo lo que corresponde investigar”.
Fuente: La Capital.com/ El despertdor Web
