Al bajar para ver de qué se trataba el asunto, el hombre se topó con tres desconocidos, uno de los cuales de inmediato lo apuntó con un arma de fuego. No fue necesaria ninguna explicación.
Del lugar los rufianes se llevaron dos mochilas, también una suma de dinero, documentación personal y dos teléfonos celulares.
El hecho fue puesto en conocimiento del 911 que envió un patrullero, pero dicho trámite quedó frustrado debido a que el móvil se quedó encajado en el barro.
No obstante uno de los agentes prosiguió con su misión de a pie, aunque al momento de atravesar la zona próxima a la Vía Muerta, debió protegerse al escuchar detonaciones de arma de fuego. Por fortuna el oficial resultó ileso de este incidente.
Fuente: El Litoral | El Despertador Web
